martes, 30 de enero de 2024

Lo Preconsciente (Prec.) Latente

Preconsciente (Prec.), Inconsciente (Inc.) y Consciente (Cc.)


Suponemos que lo Prec. Se halla más cerca de lo Inc. Que de lo Cc.

Lo preconsciente latente es psíquico 

Este inconsciente de lo preconsciente es latente 


Una idea preconsciente o pensamiento, consiste en que, mientras se muestra, el pensamiento o idea preconsciente va de la mano con representaciones verbales, lenguaje.


¿Cómo se hace algo preconsciente? Por su enlace con las representaciones verbales correspondientes.


Los restos verbales proceden esencialmente de percepciones acústicas.

Esto adscribe al sistema preconsciente un origen sensorial especial.


Hay fantasías preconscientes.

Lo preconsciente es lo latente, y solo es inconsciente.

Lo preconsciente es psíquico.

Lo inconsciente se hace preconsciente.

Hacemos (pre) consciente lo reprimido, interpolando, por medio de la labor analítica, miembros intermedios preconscientes. La labor analítica hace preconsciente lo inconsciente. Esto lo logra, interpolando miembros intermedios preconscientes con la labor analítica.


Preconscente: es lo latente, y solo es inconsciente.


Lo Prec. Latente es psíquico.


Suponemos que lo preconsciente se halla más cerca de lo inconsciente que de lo consciente y como hemos calificado de psíquico a lo inconsciente, podemos extender sin inconveniente alguno este calificativo a lo preconsciente latente.


Lo psíquico es lo preconsciente latente.


El Yo emana del sistema preconsciente. El Yo también es inconsciente.


Groddeck, nuestro Yo se conduce en la vida pasivamente, y que en vez de vivir, somos “vividos” por poderes ignotos e invencibles. Propongo ponerle el nombre de Yo al ente que emana del sistema Preconsciente.


Un individuo es ahora, para nosotros, un Ello psíquico desconocido e inconsciente, en cuya superficie aparece el Yo, que se ha desarrollado partiendo del sistema Preconsciente, su nódulo.


Fácilmente se ve que el Yo es una parte del Ello modificada por la influencia del mundo exterior, transmitido por el Preconsciente - consciente


Preconsciente (Prec.), Inconsciente (Inc.) y Consciente (Cc.)

Preconsciente (Prec.), Inconsciente (Inc.) y Consciente (Cc.)

Suponemos que lo Prec. se halla más cerca de lo Inc. que de lo Cc.



Consciente (Cc.)

Preconsciente (Prec.), Inconsciente (Inc.) y Consciente (Cc.).


Suponemos que lo Prec. Se halla más cerca de lo Inc. Que de lo Cc.

Lo consciente presenta múltiples grados de intensidad o precisión. Afirma la filosofía. Sin embargo, el psicoanálisis afirmaría que no es así. Que la precisión en la conciencia es carente.

Se trata de una conciencia de la que nada sabemos.


Hay hechos que pueden ser intensa y completamente conscientes.


La escala de la precisión de la conciencia carece de todo valor probatorio.


La equiparación de lo inconsciente a lo poco perceptible o imperceptible en absoluto. Es una ramificación del prejuicio que mantiene la identidad de lo psíquico con lo

consciente.


Todo nuestro conocimiento se halla ligado a la conciencia.


La consciencia es la superficie del aparato anímico.


La consciencia es la primera a partir del mundo exterior.


La consciencia es una superficie perceptora.


Los procesos mentales tienen consciencia.


Todas las percepciones que proceden del exterior son percepciones sensoriales.


Las emociones y sensaciones procedentes del interior son conscientes.


¿La energía psíquica llega acaso a la superficie en que nace la conciencia?


Es una dificultad definir la la energía psíquica y su lugar en la consciencia, que surge cuando

Nos decidimos a utilizar la representación  espacial, tópica de la vida anímica. Ambas posibilidades,la energía psíquica llega acaso a la superficie en que nace la conciencia, es la consciencia la que llega hasta la la energía psíquica, son igualmente concebibles y habrá por tanto, dejar paso a una tercera.


Solo puede hacerse consciente lo que ya fue alguna vez una percepción consciente,


El pensamiento visual sólo se hace consciente, con el material concreto de las ideas.


Ser consciente es, en primer lugar, un término puramente descriptivo que se basa en la percepción más inmediata y segura.


La consciencia es un estado eminentemente transitorio.


Una representación consciente en un momento dado no lo es ya en el inmediatamente ulterior, aunque pueda volver a serlo bajo condiciones fácilmente dadas.


Lo consciente presenta múltiples grados de intensidad o precisión.


Hay hechos que pueden ser intensa y completamente conscientes.


La escala de la precisión de la conciencia carece de todo valor probatorio.


Se trata de una conciencia de la que nada sabemos.


La peritación consciente precisa de una especial labor.


Lo imperceptible no es reconocido por la conciencia, sino rechazado por ella.


Para llevar a la conciencia, una representación inconsciente es preciso crear miembros de enlace.


Fácilmente se ve que el Yo es una parte del Ello modificada por la influencia del mundo exterior, transmitido por el Preconsciente - consciente

lunes, 29 de enero de 2024

Dos clases de inconsciente: latente y reprimido

Hay dos clases de inconsciente: lo inconsciente latente, capaz de conciencia, y lo reprimido, incapaz de conciencia.

Hay contenido de representación al que se puede acceder, es decir, contenido que se encuentra en estado latente. Por otro lado, existe contenido reprimido, al que no se puede acceder, es decir, son representaciones cargadas de energía que no pueden acceder a la conciencia.

Inconsciente (Inc.)

Preconsciente (Prec.), Inconsciente (Inc.) y Consciente (Cc.)

Lo inconsciente tiene como punto de partida la teoría de la represiónLo reprimido es para nosotros el prototipo de lo inconsciente

Los filósofos nos objetarían que el término “inconsciente” carece de aplicación, por no ser el terreno de la consciencia.


Inconsciente: es lo reprimido, dinámicamente inconsciente.


Lo inconsciente es psíquico.


Hay dos clases de inconsciente: latente y reprimido.


Hay una analogía del inconsciente con la obscuridad y con la muerte. También existe una analogía con la luz artificial.


Tal equiparación de lo imperceptible con lo inconsciente ha debido de ser intentada sin atender a las circunstancias dinámicas. 


No todo lo inconsciente es reprimido.


Hay un tercer inconsciente no reprimido.


La inconsciencia es una cualidad de múltiples sentidos.


Una idea inconsciente el material de la primera permanece oculto enlazada con representaciones verbales. El inconsciente permanece oculto.


El pensamiento visual no constituye, sino un acceso muy imperfecto a la conciencia, está mas cerca de los procesos inconscientes, que del pensamiento verbal.


Lo inconsciente se hace preconsciente.


Lo inconsciente no se eleva hasta lo consciente, tiene que pasar por lo preconsciente.


La idea de un psiquismo no consciente. La rechazan, tachándola de absurda e ilógica. Tales personas no han estudiado aquellos fenómenos de la hipnosis y del sueño. Hasta entonces existe una psicología que no toma en cuenta lo inconsciente. Eran como psicologías de lo consciente.


Los filósofos nos objetarían que el término “inconsciente” carece de aplicación, por no ser el terreno de la consciencia.


Nos hemos visto obligados a aceptar que existen procesos o representaciones anímicas de gran energía que:

A) Sin llegar a ser conscientes, pueden provocar en la vida anímica las más diversas consecuencias

B) Causan nuevas representaciones, que se vuelven conscientes (patologías, o nuevas máscaras).


Lo inconsciente tiene como punto de partida la teoría de la represión.


Hay dos clases de inconsciente: lo inconsciente latente, capaz de conciencia, y lo reprimido, incapaz de conciencia.


Inconsciente: es lo reprimido, dinámicamente inconsciente.


Lo Inc. es psiquico.


Ver estudio “Observaciones sobre el inconsciente”: Se observa una nueva modalidad de la crítica del inconsciente.


Hay una analogía del inconsciente con la obscuridad y con la muerte.  También existe una analogía con la luz artificial.


Tal equiparación de lo imperceptible con lo inconsciente ha debido de ser intentada sin atender a las circunstancias dinámicas.


Es dificilísimo y exige intensos esfuerzos dedicar atención suficiente a tales elementos imperceptibles.


La equiparación de lo inconsciente a lo poco perceptible o imperceptible en absoluto.


Lo inconsciente no coincide con lo reprimido.


Todo lo reprimido es inconsciente,

pero no todo lo inconsciente es reprimido.


El Yo emana del sistema preconsciente. El Yo también es inconsciente.


Un individuo es ahora, para nosotros, un Ello psíquico desconocido e inconsciente, en cuya superficie aparece el Yo, que se ha desarrollado partiendo del sistema Preconsciente, su nódulo.


Este inconsciente de lo preconsciente es latente 














La represión

Es el estado en el que las representaciones cargadas de energía se hallaban antes de hacerse conscientes. La energía en la represión se mantiene.

Las representaciones se encuentran cargadas de energía y reprimidas, hasta que se hagan conscientes.

Lo reprimido es para nosotros el prototipo de lo inconsciente.


Es el estado en el que las representaciones cargadas de energía se hallaban antes de hacerse conscientes.


Lo reprimido es para nosotros el prototipo de lo inconsciente.


Hay dos clases de inconsciente: lo inconsciente latente, capaz de conciencia, y lo reprimido, incapaz de conciencia.


Parten también las represiones por medio de las cuales han de quedar excluidas no solo de la conciencia, sino también de las demás formas de eficiencia y actividad de determinadas tendencias anímicas.


Los elementos, excluidos por la represión, se sitúan frente al Yo en el análisis.


Se suprimen las resistencias que el Yo opone a todo contacto con lo reprimido.


Las asociaciones cesan cuando se aproximan a lo reprimido: se halla bajo el dominio de una resistencia.


Todo lo reprimido es inconsciente,

pero no todo lo inconsciente es reprimido.


Lo reprimido concluye con el Ello, hasta el punto de no constituir sino una parte de él.


Lo reprimido concluye con el Ello hasta el punto de no constituir sino una parte de él. En cambio, se 

Halla separado del Yo por las resistencias de la represión, y sólo comunica con él a través del Ello.

La técnica psicoanalítica

La técnica psicoanalítica permite suprimir tal energía y hacer posibles dichas representaciones. Recordemos que dichas representaciones son inconscientes, y están cargadas de cierta energía.

Descubrimiento para la práctica analítica, es que tropezamos con infinitas dificultades e imprescisiones si queremos mantener nuestra habitual forma de expresión. Hay que actuar de otra forma con el paciente, hay que adoptar máscaras según el paciente, actuar para que la técnica sea eficaz.


Hacemos (pre) consciente lo reprimido, interpolando, por medio de la labor analítica, miembros intermedios preconscientes. La labor analítica hace preconsciente lo inconsciente. Esto lo logra, interpolando miembros intermedios preconscientes con la labor analítica.

Donde empieza el psicoanálisis

El psicoanálisis empieza con la afirmación; las representaciones no pueden llegar a ser conscientes por oponerse a ello con cierta energía, sin la cual adquirirían completa consciencia.

Las representaciones podrían ser conscientes, pero no lo son porque contienen cierta energía, que les deja inconscientes, sin poderse representar, son pura energía.

domingo, 28 de enero de 2024

Patologías

Nos hemos visto obligados a aceptar que existen procesos o representaciones anímicas de gran energía que:

A) Sin llegar a ser conscientes, pueden provocar en la vida anímica las más diversas consecuencias. Causan nuevas representaciones, que se vuelven conscientes (patologías, o nuevas máscaras).

Reconocemos en el acto que todas las diferenciaciones que la Patología nos ha inducido a establecer see refieren tan solo a los estratos superficiales del aparato anímico, únicos que conocemos.

Filósofos contra el psicoanálisis

Los filósofos nos objetarían que el término “inconsciente” carece de aplicación, por no ser el terreno de la consciencia. ¿Qué podría ser eso que no puede ser consciente? Es un absurdo desde la filosofía.


La consciencia y el psicoanálisis

El psicoanálisis no ve en la consciencia la esencia de lo psíquico.

La idea de un psiquismo no consciente. La rechazan, tachándola de absurda e ilógica. Tales personas no han estudiado aquellos fenómenos de la hipnosis y del sueño. Hasta entonces existe una psicología que no toma en cuenta lo inconsciente. Eran como psicologías de lo consciente.


Ser consciente es, en primer lugar, un término puramente descriptivo que se basa en la percepción más inmediata y segura.


La experiencia nos muestra luego que un elemento psíquico (por ejemplo, una percepción) no es, por lo general, duramente consciente.


La consciencia es un estado eminentemente transitorio.


Una representación consciente en un momento dado no lo es ya en el inmediatamente ulterior, aunque pueda volver a serlo bajo condiciones fácilmente dadas.


La peritación consciente precisa de una especial labor.

Lo consciente y lo inconsciente

La diferenciación de lo psíquico en consciente e inconsciente es la premisa fundamental del psicoanálisis.

La diferencia entre consciente e inconsciente es cuestión de percepción.

Consciente y no consciente es la única luz que nos guía en las tinieblas de la psicología de las profundidades.


Conciencia e inconsciencia puede tener múltiples sentidos.


Tampoco lo inconsciente puede sernos conocido si antes no lo hacemos consciente.


¿Qué quiere decir hacer consciente algo?

Freud neurólogo

En el libro "Proyecto de una psicología para neorólogos": https://biblioteca.org.ar/libros/211765.pdf

Esta obra ya no toma nada de la biología. Se desbiologiza.

Esta obra ya no toma nada de la biología. Se desbiologiza. Por tanto, se halla más cerca del psicoanálisis.


Se aleja el Freud neurólogo, ahora comienza algo nuevo, un proyecto nuevo.

Mundo exterior

  El Yo se esfuerza en transmitir a su vez al Ello dicha influencia del mundo exterior y aspira a sustituir el principio de placer que rein...